Admirado Sr Presidente
Le he preguntado a Claude:
Si tuvieras que contarle a Xi Jinpin, de China, las principales cosas que han pasado esta semana en España, ¿de qué le hablarías?
Y me ha respondido:
Si tuviera que hacer ese resumen para Xi Jinping —pensando en qué le interesaría realmente a un interlocutor chino, más allá del ruido mediático— me centraría en tres bloques: la crisis política española (porque afecta a la fiabilidad de Sánchez como socio), el estado real de la relación económica bilateral (que contradice el relato oficial de "acercamiento"), y el contexto europeo en el que todo esto se inserta.
1. La crisis de gobierno se ha agudizado, y eso importa para Pekín
El Tribunal Supremo condenó a 24 años de prisión al exministro José Luis Ábalos —hombre clave en la llegada de Sánchez al poder en 2018— junto a Koldo García y Víctor Aldama. Sánchez negó ante el Congreso que exista "corrupción generalizada" en su Ejecutivo, y calificó como excesivas medidas cautelares como la retirada del pasaporte a su esposa, Begoña Gómez. En paralelo, Sánchez intentó circunscribir la corrupción a Ábalos y Cerdán como "personas concretas", negó cualquier financiación irregular del PSOE y cerró filas con Zapatero, Gómez y su hermano David.
Feijóo ha aprovechado el momento para presionar al máximo: propuso una moción de censura "hoy mismo" y exigió la disolución de las Cortes, acusando a Sánchez de ser el "nexo corruptor" de los casos que afectan al Gobierno. Sin los votos de Junts y PNV el PP no tiene aritmética para tumbar a Sánchez, y de momento ninguno de los dos se compromete del todo —Junts solo apoyaría una moción de censura si el candidato no es Feijóo y únicamente para forzar elecciones inmediatas. Un dato relevante para Pekín: hay una sentencia del TJUE sobre la amnistía prevista para el 16 de julio que puede reordenar todo el tablero de apoyos parlamentarios.
A Xi le diría esto no como cotilleo, sino porque la fragilidad parlamentaria de Sánchez es la variable que más condiciona la continuidad de cualquier compromiso estratégico bilateral a medio plazo: los memorandos firmados en la visita de abril dependen de que Moncloa siga en pie.
2. La relación económica con China se enfría justo cuando la política se acerca
Esto es lo más interesante para contarle a Xi, porque contradice el relato: el déficit comercial con China aumentó en 947 millones de euros en la primera parte de 2026, la inversión china en España se estancó y las exportaciones españolas a China cayeron un 1,5% en los primeros cuatro meses del año. Esto ocurre pese a que las relaciones diplomáticas viven un buen momento tras la visita de Sánchez a Xi en abril, con un nuevo Mecanismo de Diálogo Estratégico entre Albares y Wang Yi.
Le señalaría la asimetría estructural: China representa aproximadamente tres cuartas partes del déficit exterior de España, con la inversión china concentrándose en energía limpia, fabricación avanzada y tecnología industrial, mientras la inversión española en China sigue siendo limitada. Es el patrón habitual —cordialidad política, asimetría comercial— pero España sigue apostando por posicionarse como "puerta de Europa" para el capital chino.
3. Telón de fondo: fragmentación europea y crisis climática
Añadiría dos elementos de contexto que a China le sirven como lectura de fondo sobre la capacidad de coordinación occidental: la negociación del Marco Financiero Plurianual 2028-2034 avanza con lentitud por la exigencia de unanimidad en el Consejo, y España atraviesa una ola de calor con incendios graves que ha costado varias vidas —el tipo de episodio que en China se lee como prueba de las limitaciones de la gobernanza fragmentada europea frente a la planificación de largo plazo.
En síntesis, el mensaje a Xi sería: la relación diplomática mejora en la superficie, pero el Gobierno que la sostiene está políticamente debilitado y el reequilibrio comercial que España pide sigue sin producirse — justo la dinámica que conecta con lo que venís analizando sobre las limitaciones estructurales de las democracias occidentales frente a un interlocutor con horizonte de planificación más largo.
No sé si le hubiera hablado de estos temas. Me hubiera costado un rato construir el armazón de la carta, pero a la IA Claude le ha costado unos segundos. Nuevo paradigma en el que nos encontramos.
Ya sabe pues Sr Presidente por donde andamos por aquí.
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